Hoy me han contado la historia de una empresa que ha ido a quiebra el mes pasado. La historia me la ha contado uno de sus ahora ex-empleados, no es una historia trágica, lo que sí es una historia que en estos tiempos no queremos escuchar (no sé si hay tiempo para escuchar esto).
El cierre de una empresa nos debería doler a todos porque son empleos que se pierden, es producción que perdemos e inversión.
Por otro lado, mi mujer me contó que este viernes mientras ella actualizaba los datos en el Centro de Salud (ya que nos hemos mudado recién), una chica exigía una baja médica, aún cuando el médico y la directora del Centro le insistían en que no tenía nada y podía ir a trabajar.
Algo hemos hecho mal.
Las Escuelas de Negocio deberían estar estos días haciendo una reflexión profunda de lo que está pasando en el mercado, de lo que están haciendo sus egresados, y de lo que le van a enseñar a sus futuros estudiantes. Creo que no deberían salir de vacaciones, y deberían trabajar en esto.
Siempre he defendido que la Universidad, a diferencia de la educación “no formal”, nos enseña a pensar, a estructurar, a analizar, y nos enseña un conocimiento general de historia, arte, ciencias, filosofía y otras materias que tienen como intención hacernos pensar, y reflexionar para tomar decisiones.
Si ha habido un cambio en nuestro entorno, es lógico que tenemos que hacer ajustes, no podemos seguir igual, y como siempre se ha dicho, cambiar a una actitud de oportunidad.
Aprovechemos las vacaciones e verano en Europa para volver con ideas que nos hagan más responsables, que nos ayuden a trabajar en conjunto y que nos ayuden a mejorar las condiciones sociales de todos.



Bueno, se acabó, la verdad que ni le presté atención. EL curso de ITIL Fundamentos en v2 ya no está disponible, como tampoco está disponible el examen, desde el 30 de junio.
El caso es que cuando importamos estas condiciones a otros sectores, no podemos esperar incoherencias, puede haber excepciones; pero a medio plazo y largo plazo (o en promedio si lo prefieres) la regla se impone. Puede ser que en un hotel con 2 estrellas te atiendan espectacular un día, como puede ocurrir que en uno 5 estrellas la pases fatal un día; pero si ocurre al revés de qué te quejarías, o qué te sorprende.